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¡A caminar!

Una vez hayas decidido la actividad que vas a realizar con los menores, tocará... ¡ir a caminar!

La normativa vigente de Actividades Juveniles de Tiempo Libre indica que por lo menos uno de los monitores de la ruta haya recorrido la misma de manera reciente, antes de hacerla con los menores. Nosotros os recomendamos que a esa revisión previa vayáis tantos monitores como os sea posible, pero nunca menos de tres.

Caminar es la única manera de conocer cómo está el itinerario seleccionado a día de hoy, y conocer por lo tanto cualquier particularidad que los mapas no pueden mostrar.

 


¿Por qué debemos ir?

Planificar una excursión sobre el mapa y con ayuda de guías no es suficiente, como monitores vais a ser responsables de un grupo de menores y debéis aseguraros de que todo salga bien, pues la responsabilidad que asumís es grande.

Recorrer la excursión que os habéis propuesto pocos días antes de realizarla con los menores os permitirá:

  • conocer el verdadero estado actual de la ruta: las lluvias pueden llevarse un puente, los años se llevan la señalización y hacen crecer las zarzas, etc., el estado actual sólo se puede conocer habiéndolo caminado.
  • localizar las fuentes, los posibles abrigos y los pasos delicados, para después poder administrar esa información de la manera adecuada, en la planificación de paradas, en caso de mal tiempo, etc.
  • reconocer las alternativas planteadas para poder tenerlas en cuenta de manera adecuada sobre el terreno.
  • asegurarnos de que el recorrido es adecuado para el grupo con el que lo vamos a realizar.

Por lo menos tres de los monitores que van a realizar la ruta deberían haberla recorrido antes, pues en el caso no deseable pero posible de que hubiera que partir el grupo ésta sería la única manera de que ambas partes fueran de verdad autónomas y seguras.

Un monitor que no ha recorrido la ruta dificilmente podrá tomar decisiones acertadas en caso de emergencia.