Las encuestas de Montaña Segura nos confirman que los y las practicantes de montaña en solitarias/os (grupos de una persona) no son una excepción: durante el verano de 2025 (encuestas en el Pirineo aragonés) eran el 9% de los grupos de senderistas y el 21% de los grupos que practicaban actividades de alta montaña.
Montaña en solitario: una realidad para la prevención de accidentes
A veces es por falta de acompañantes para las fechas o tipo de actividad que se proponen. Otras es por el placer de disfrutar de la montaña sin compañía. La realidad es que las y los montañeras/os solitarias/os existen, y no va a dejar de existir por mucho que insistamos en que no deberían salir solas/os: son conscientes de sus condiciones y esa es su opción.
Por lo tanto, esta entrada no intenta convencer a nadie de que dejen de hacer actividad en solitario (forzándoles/las a quedarse en casa o a realizar las actividades con personas a quienes apenas conocen). Nuestro objetivo es que la/el montañera/o solitaria/o aplique de manera metódica pautas y protocolos para mejorar su seguridad.
Montañeras/os solitarias/os y rescates en montaña
Según la campaña de encuestas de Montaña Segura, un 21% de los grupos que fueron encuestados -verano de 2025 en el Pirineo aragonés- practicando actividades de alta montaña eran grupos de una sola persona (un 9% en el caso de los grupos encuestados en actividades de senderismo).
Esos mismos datos nos dice que suelen ser personas con bastante experiencia, generalmente conscientes de las exigencias físicas y técnicas de la actividad que están realizando y del plus de riesgo que asumen por estar realizándolas en solitario. Por ese mismo motivo no suelen estar dispuestas a quedarse en casa.
Si analizamos por otro lado los rescates, vemos que en el 2023 (también en verano, también Pirineo aragonés) el 20% de los rescates en senderismo y el 19% de los rescates en actividades en alta montaña se llevaron a cabo a montañeras/os que iban solas/os.
Al habitual proceso que todos debemos seguir para realizar una actividad senderista o de montaña con seguridad (Planifica+Equipa+Actúa) conviene matizar algunos aspectos de mayor importancia para aquéllos que van solos a la montaña.
Planificación y evaluacion del itinerario en solitario
- Escoge una actividad un poco menos exigente que tu nivel habitual (ese en el que te mueves con soltura). Intenta asegurarte que la actividad NO va a ser el problema, bájate un peldaño y vuelve a los recorridos algo más sencillos sin pasos clave expuestos.
- Calcula horarios, distancias y desniveles. Piensa en un plan alternativo, menos complejo o más corto, para que la cabezonería no te fuerce a llevar a cabo el primero.
- Consulta la previsión meteorológica y no salgas o cambia de planes si es mala.
- Deja dicho adónde vas con todo el detalle que te sea posible y el horario en el que tienes previsto regresar a una persona que esté pendiente de ti. En este enlace te proponemos esta ficha tipo que puedes utilizar (también disponible en francés y en inglés).
Equípate correctamente: al ir sola/o todo lo debes llevar encima
- Calzado apropiado, ropa de abrigo, impermeable o cortavientos, gorra y protección solar, gorro y guantes si vas a la alta montaña.
- Mapa excursionista, brújula y GPS con la ruta que quieres hacer cargada (recuerda que tu teléfono inteligente también es un GPS). Aprende cómo enviar las coordenadas de tu posición desde tu teléfono.
- Teléfono móvil con la batería cargada y cargador de repuesto. Lleva una idea de tus opciones de comunicación en montaña para la zona a la que vas. En caso de sufrir un accidente, viene bien saber en qué dirección está el punto de cobertura más cercano.
- Si vas a menudo en solitario a la montaña, opta por un sistema de comunicación pasivo (geolocalizadores satelitales)
- Botiquín completo y revisado (incluida manta térmica) y frontal con pilas de repuesto.
- Material técnico (piolet y crampones) si has contemplado que quizás puedas encontrar restos de nieve en la ruta (a principio del verano suele ser habitual, y también causa de muchos accidentes y rescates).
- Para completarlo del todo, si tu actividad es de día completo o de alta montaña, será una buena idea añadir un sobretecho de una tienda ligera, que junto con un cordino y tus bastones se convertirá en una tienda improvisada en caso de tener que pasar la noche.
La clave. Tomar consciencia de nuestras limitaciones estando solos.
Toma de conciencia: Del contratiempo a la emergencia en el “grupo de uno”
Salir solo al monte exige una profunda toma de conciencia psicológica. En un grupo de tres personas, una simple torcedura de tobillo (esguince) o perderse momentáneamente debido a la niebla se solucionan con un reparto de cargas, apoyo físico o contraste de opiniones sobre el mapa. En solitario, estos mismos contratiempos se convierten de inmediato en situaciones de alto riesgo si no puedes caminar o pierdes la ruta.
El mayor peligro del montañero solitario es embarcarse en un paso técnico de difícil retorno (una trepada expuesta, un caos de bloques inestable o un canchal empinado) por exceso de confianza. Para minimizar estos riesgos al máximo, tu mejor herramienta no se activa en la montaña, sino en casa:
- Planificación técnica: Estudia minuciosamente el trazado. Si hay un paso con dificultad técnica superior a tus capacidades, descártalo en la fase de preparación previa.
- Previsión y autolimitación: Define alternativas más sencillas (Planes B) antes de salir y mentalízate para aplicarlas sin frustración.
- Material de seguridad no negociable: Llevar tu mochila equipada con el material adecuado y un sistema de comunicación eficaz.
Gestión del riesgo y toma de decisiones sobre el terreno en solitario
- Madruga un poco más de lo habitual: te estarás dando más tiempo para gestionar cualquier imprevisto.
- No cambies el plan inicial sin avisar a la persona que te está haciendo el seguimiento (a quien hayas dejado el aviso).
- Siempre que puedas, confirma por mensaje o llamada que todo va bien. La guardería de los refugios, en caso de que no tengas cobertura en la ruta, también pondrán especial atención a tu situación de montañero solitario si se lo pides.
- Recuerda siempre “cerrar el aviso” a tu vuelta.
- Valora cada cierto tiempo si estás yendo sobre lo previsto y disfrutando, si no, opta por una alternativa más corta o date la vuelta. Utiliza los mapas para guiarte y tu previsión de horario.
- Si debes pasar por algún paraje expuesto donde no lo tienes claro, intenta esperar a que pase otra/o montañera/o por la zona que pueda estar pendiente de ti. En caso contrario, es mejor no arriesgar y darse la vuelta.
- Comprueba que la meteorología no supone un riesgo, y si detectas que puede llegar a serlo: date la vuelta.
Gestión del riesgo: El factor del “Punto de No Retorno”
En el montañismo individual, el mayor peligro no es el terreno, sino el sesgo de confirmación que nos empuja a continuar cuando las condiciones empeoran. Al no tener un compañero con quien contrastar opiniones, la toma de decisiones se vuelve vulnerable. Establece de antemano un punto geográfico y de horario límite en tu mapa (por ejemplo, un collado o una hora límite de giro, típicamente las 12:00 h o las 13:00 h en época estival). Si al llegar a ese punto la meteorología muestra indicios de inestabilidad o tu fatiga es evidente, inicia el retorno sin vacilar. Una retirada a tiempo es la mayor muestra de experiencia técnica en montaña.
Protocolos de comunicación pasiva y balizas de seguimiento satelital
Seguramente una de las situaciones que más respeto dan cuando se va solo a la montaña es la de tener algún accidente o percance y no poder avisar de la necesidad de ayuda. Eso puede darse cuando:
- El lugar del accidente no tiene cobertura y la persona no se puede mover.
- La persona no tiene el sistema de comunicación a mano y no puede alcanzarlo (mochila lejos, o incapacidad para llegar a ella).
Para montañeras/os solitarias/os las opciones de seguimiento pasivas (localizadores/rastreadores satelitales) son una herramienta que puede salvar vidas. La persona que se ha quedado atenta de nuestra actividad y regreso, una vez vea que no regresamos no solo activará el rescate, sino que además podrá decir exactamente donde estamos.
La vulnerabilidad del grupo de uno
En montaña los “grupos de uno” son grupos poco seguros. Ante una emergencia o accidente la capacidad de reacción, asistencia y aviso se limita al grado de autonomía propia.
Sin embargo, estas/os montañeras/os existen. Frecuentemente son personas con experiencia que han valorado e identificado los riesgos que asumen, y estos les parecen aceptables. Por ello, y apelando a su grado de experiencia, debemos pedirles que se apliquen un extra de prudencia y de “buen hacer”.
Los consejos anteriormente descritos son de sobras conocidos por las personas que acuden a la montaña con experiencia, pero también, y por esa experiencia, muchas veces son consejos “pasados por alto” o “revisados al vuelo”.
Si vas a realizar actividad en montaña en solitario/a: por ti y por los tuyos, planifica, equipa y actúa con atención y prudencia.
A la montaña en solitario, en el podcast de Montaña Segura en diez minutos
Tenemos parte de este contenido en el podcast de “Montaña Segura en diez minutos”, por si prefieres escucharnos en tu plataforma habitual de podcast.
A la montaña en solitario:
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