Planifica, equípate y actúa con prudencia


Planifica, equípate y actúa con prudenciaAunque normalmente solemos practicar actividades en el medio natural en nuestro tiempo libre (y por ello nos parece que cualquier cosa que requiera un mínimo esfuerzo ya nos viene grande), el guión de planifica, equípate y actúa con prudencia debemos seguirlo siempre, puesto que muchas veces es nuestra seguridad y nuestra vida (o la de quienes nos acompañan) lo que está en juego.

Los dos primeros pasos (planificar y equiparse) debemos hacerlos en casa, antes de salir, y realizarlos correctamente nos permitirá realizar el tercer paso con ciertas garantías (actuar con prudencia)

Muchos de los accidentes y rescates que se producen tienen su causa en una mala planificación y/o en una falta de capacidad técnica suficiente para superar con garantías la actividad propuesta.  También la toma de decisiones sobre el terreno (a veces algo tan sencillo y tan difícil de poner en práctica como es darse la vuelta cuando se ve que las cosas no van como estaban programadas) suele estar detrás de bastantes de los rescates.

Planificar

Planificando la actividadPlanificar debe ser siempre el primer paso de nuestra actividad. No debería ser una carga o algo que hagamos con pocas ganas: es la primera toma de contacto con la actividad, el momento inicial de empezar a imaginarla y, por lo tanto, disfrutarla. Planificar una actividad es también un proceso educativo, en el que deberíamos implicar a los que menos saben o a los que nos van a acompañar. ¿Sabes dónde puedes informarte para preparar una ruta?

Este paso, que debemos hacerlo preferiblemente en casa, nos permitirá hacernos una idea mental de lo que nos vamos a encontrar:

 

  1. Escogeremos una actividad: evitando improvisar
  2. Calcularemos y/o buscaremos los datos básicos de la misma: desniveles y distancias, tiempos -horarios-, dificultades técnicas específicas..
  3. Consultaremos la predicción meteorológica y las condiciones de la montaña: ¿me va a llover? ¿cuál será la temperatura mínima? ¿queda nieve en el recorrido? ¿cómo van los caudales?…
  4. Prepararemos un plan alternativo: por si una vez sobre el itinerario nos damos cuenta de que no es prudente seguir el plan inicial y queremos aprovechar el día con una actividad menos exigente.
  5. Dejaremos aviso de adónde vamos, con quién, y el horario que tenemos pensado seguir: para facilitar que salte la alarma si algo nos sucede y no podemos regresar por nuestros propios medios.

Equiparse correctamente

Equipando la mochilaTan importante como planificar, y también una labor a hacer preferiblemente mientras todavía estemos en casa, es preparar el equipo que vamos a necesitar. Todo lo que no hayamos echado a la mochila no podremos utilizarlo, así que aunque ya sabemos que todo pesa, intenta no regatear en tu seguridad.

En montaña segura tenemos un juego para “practicar” las habilidades de equiparse correctamente,  ¿lo conoces? Es nuestro juego “Equipa al montañero“.

Habrá cosas que quizás (¡ojalá!) nunca lleguemos a utilizar, pero por precaución siempre deberemos llevar: es ese material de seguridad que está ahí por si acaso, y el día que falte seguro será el día que lo eches de menos.

  1. Ropa y calzado: siempre según la actividad, pero propio de montaña. Abrigo y chubasquero incluso en pleno verano.
  2. Protección contra el sol y las temperaturas, tanto las altas (crema, gafas, gorra) como las bajas (guantes, gorro…).
  3. Botiquín: para las emergencias.
  4. Teléfono móvil con la batería cargada y otra de repuesto, para comunicarnos en caso necesario (y si es un smartphone con Alpify).
  5. Mapa, brújula y GPS (este último opcional) para orientarnos: saber dónde estamos, cuanto nos queda y dónde están las opciones alternativas que hemos preparado.

Actuar con prudencia

Nada saldrá bien si aún habiéndonos preparado para la actividad a conciencia, una vez estemos sobre el terreno no dedicamos un tiempo a valorar cómo se va desarrollando todo y tomamos las decisiones adecuadas.

Cuando ya hemos iniciado la actividad deberemos mantener la atención sobre:

  1. Inicia la actividad a una hora prudente: déjate un margen de por lo menos dos horas entre tu regreso y el anochecer por si os retrasarais o tuvierais que necesitar un rescate…
  2. Valora al resto del grupo de manera constante: asegúrate de que todos van bien y disfrutando
  3. No separes al grupo ni dejes a nadie solo. Si eres tu el que decide ir solo, sigue estas recomendaciones que hacemos a los montañeros solitarios
  4. Comprueba que la meteorología no te supondrá un problema: ya sabes que las predicciones son eso, predicciones, no certezas
  5. Consulta los mapas de manera frecuente: en todo momento deberías saber dónde te encuentras

Si cualquiera de estos aspectos no van como tú tenías previsto, no lo dudes: cambia de plan, date la vuelta o toma la opción del plan alternativo (ese que has preparado cuando planificabas).

Planifica, equípate y actúa con prudencia para cada actividad

Ten en cuenta que cada actividad tiene sus características: no es lo mismo salir a caminar en verano que la montaña nevada en invierno o proponernos un descenso de barrancos, así que aquí tienes nuestros consejos para cada una de estas actividades.

Planifica, equípate y actúa con prudencia en senderismo Planifica, equípate y actúa con prudencia en senderismo
Planifica, equípate y actúa con prudencia en barranquismo Planifica, equípate y actúa con prudencia en barranquismo
Planifica, equípate y actúa con prudencia en montaña invernal Planifica, equípate y actúa con prudencia en montaña invernal
Planifica, equípate y actúa con prudencia en campamentos Planifica, equípate y actúa con prudencia en campamentos

 


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