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Calzado apropiado

Vas a moverte por terreno de alta montaña, ¡no lo olvides!

Una parte importante del itinerario discurre entre caos de bloques y piedras de todos los tamaños. Por ello resulta imprescindible llevar botas de montaña.

Además, el probable uso de crampones en las cotas más altas obliga a que la bota esté adaptada para poder calzarlos.

 

¿Que debo pedirle a una bota de montaña?

La bota ideal no tiene qué ser la más cara o la más técnica de la tienda... pero sí tiene que ser una bota de alta montaña. Asegúrate de que cumpla los siguientes requisitos:

  • Que sea de caña alta y te proteja el tobillo.
  • Que tenga una suela de rigidez media o alta y con bastante dibujo.
  • Que tenga posibilidades de incorporar crampones.
  • Que tenga, si puede ser, algún tipo de tratamiento impermeable.
  • Según la cantidad de nieve, preveer unas polainas, evitaremos que se nos introduzca nieve por la parte superior de las botas.
  • Que tu pie esté habituado a la bota antes de iniciar la excursión: ¡no estrenes nunca botas el día en que vayas a hacer un recorrido largo!

¿Usamos bastones?

No son imprescindibles pero su uso tiene algunas ventajas que debemos conocer:

  • Reducen la carga sobre la espalda y sobre articulaciones como los tobillos, rodillas y cadera.
  • Aumentan nuestros puntos de apoyo, proporcionándonos mayor estabilidad, sobre todo en pendientes pronunciadas o terreno rocoso.
  • Hacen trabajar a un gran número de músculos de nuestro cuerpo, mejorando la capacidad cardiovascular y la oxigenación.

La longitud ideal del bastón para un desarrollo natural del movimiento es de 2/3 de la estatura del usuario.