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Los aludes

La nieve es como un organismo vivo, puede presentar distintas formas y transformarse por cambios en la temperatura, por el viento o el peso de más nieve acumulada.

Cuando pensamos en términos de seguridad, lo primero que viene a nuestra mente es que la nieve también puede desplazarse en grandes masas: son los temidos aludes.

Es uno de los mayores peligros de la montaña invernal, hay que salir preparado por si un alud nos sorprende.

ARVA + pala + sonda

En el Moncayo en invierno, también hay aludes. De la misma forma que en otras zonas de montaña debemos tomar precauciones y (aunque el riesgo previsto sea mínimo) cada miembro del grupo deberá llevar un equipo completo compuesto por:

  • El ARVA (Aparato de Rescate de Víctimas de Avalancha) es un dispositivo para localizar víctimas de aludes bajo la nieve. Puede funcionar como emisor y como receptor. El montañero lo lleva pegado al cuerpo, en modo emisor, y si se ve sorprendido por un alud los compañeros que quedan fuera de la avalancha cambian sus ARVAS a modo receptor. Siguiendo un protocolo establecido, que el grupo debe conocer, un ARVA en recepción permite localizar a un ARVA en emisión en poco tiempo.
  • La sonda se utiliza para localizar de forma precisa a la persona sepultada una vez que el ARVA nos ha llevado hasta la víctima y así poder comenzar a palear.
  • La pala permitirá cavar en la nieve en la zona donde el ARVA indique que se encuentra el compañero sepultado.

    No disponer de alguno de estos tres aparatos puede imposibilitar el rescate o hacerlo mucho más lento, con las consecuencias fatales que ello puede tener:

    Cómo actuar ante un alud

    • Podemos aprender más sobre cómo actuar en el caso de que nos sorprenda un alud en la montaña en este enlace: 

    http://gtn.unizar.es/documentos.html

    • Insistimos en que, en cualquier caso, todos los integrantes del grupo deben llevar un equipo completo de prevención (ARVA + sonda + pala).