Saltar la navegación

Cambios en el barranco

Los barrancos son espacios dinámicos, en continua evolución. Las tormentas y los desprendimientos pueden hacer variar su forma y los obstáculos que presentan.

Es obligado buscar información reciente sobre su estado y sobre los cambios recientes que haya podido experimentar.

No confíes sólo en alguna experiencia anterior o en la información de los libros y folletos.

¡Esto no estaba aquí!

Las grandes crecidas, los desprendimientos... pueden provocar cambios importantes en el curso del barranco, generar nuevas dificultades o impedirnos el paso. La progresión ya no será la misma que conocíamos o esperábamos.

Las tormentas arrastran troncos y piedras donde antes no los había, que pueden quedar ocultos bajo el agua originando circunstancias muy peligrosas.

Muchos de los accidentes que se producen en los barrancos son debidos a este tipo de cambios. No disponer de información actualizada sobre los cambios que puedan haberse producido en el barranco nos pondrá en peligro.

Barrancos tras una tormenta

Si ha habido una tormenta reciente el barranco no será el mismo, hay que prever su estado. Las condiciones serán distintas según el tipo de barranco (roca caliza, conglomerado) y de la cuenca.

En los barrancos de Guara encontraremos el caudal turbio y una cubierta de barro muy resbaladiza, sobre todo en los cursos superiores.

Los barrancos en conglomerado presentan sus particularidades:

  • las cuencas suelen ser pequeñas y la roca es impermeable: las tormentas provocan rápidas crecidas que tienen un rápido desagüe, perdiendo caudal enseguida.
  • por su morfología estrecha y sinuosa, con más puntos conflictivos que los barrancos calcáreos, la abundancia de agua en el cauce puede volverlos impracticables.
  • las lluvias arrastran piedras al interior del barranco y vuelven la roca muy resbaladiza.